Hace unos 10.000 años, coincidiendo con la 'invención' de la agricultura y la aparición de las primeras ciudades, surgió en los seres humanos una mutación en el gen de la lactasa. Esa mutación, aparecida probablemente en Turquía, mantenía activo el gen de la lactasa en la edad adulta.
La mutación se extendió con una rapidez sorprendente y sólo en ciertas zonas de Asia, así como en todo el continente Americano y Australia, no se encuentra esta mutación, que se reprodujo de forma independiente en varias poblaciones.
La razón de esta rápida dispersión sigue siendo un misterio. Algo en la leche debió dar ventaja reproductiva a los 'mutantes'. El artículo que sigue indaga en las posibilidades.
Evolution of lactose tolerance: Why do humans keep drinking milk? - Slate Magazine